ética y valores

 VALOR DE LA SINCERIDAD

El invisible rey de la selva

Cuento sobre la fiabilidad y la sinceridad

Elementos principales

Cuento

Idea y enseñanza principal

Ambientación

Personajes

No se puede exagerar y mentir indefinidamente, si no se puede cumplir lo que se dice, antes o después se descubrirá La selva Un mosca y una tortuga
 
 

En la selva del Maluba vivía Muskatá, la mosca que rugía como un león. Descubrió su particular habilidad siendo muy pequeñita, y cuando se hizo mayor, viajó a las lejanas tierras de Maluba, donde nadie pudiera conocerla. Nada más llegar, lanzó sus temibles rugidos aquí y allí, asustando a todos, haciendo siempre lo mismo: se escondía tras unos matojos y rugía amenazante; luego volaba rápidamente tras la espalda de su víctima y volvía a rugir:

- ¡GRRRRAUU!

Esperando ver un temible león, nadie reparaba en la pequeña mosca, que repetía esta y otras cosas parecidas, al tiempo que se burlaba diciendo:

- Jamás me llegarás a ver. Soy Rután, el más rápido y fuerte de la selva.
- ¿Ves? Podría destrozarte de un zarpazo antes de que te dieras cuenta.
- ¿Tienes miedo? Haces bien, porque soy el león más fiero que existe.

Finalmente, aterrorizados, todos los animales terminaron aceptando al león Rután como rey de la selva de Maluba.
Muskatá se dedicó entonces a vivir alegremente. Tenía todo lo que quería, y cuando algo le faltaba o buscaba diversión, no tenía más que rugir ferozmente y realizar un par de trucos.

Pero un día apareció por allí Tuga Tuga, una tortuga un poco loca. Según contaban, había estado años trabajando en un circo con los humanos, y aquello la había dejado majareta perdida. Muskatá no dejó pasar la ocasión de burlarse de la recién llegada, y preparó sus habituales sustos.
Pero nada más oír los rugidos y amenazas del invisible león, Tuga Tuga comenzó a morirse de la risa...

- ¡Ja, ja, ja, ja! ¡Un león fantasma! Yo conocí un león fantasma, y un burro calvo, y una comadreja coja... ¡qué divertidos eran cuando bailaban! ¡Venga, vamos a bailar, leoncito!

Todos los animales se echaron a temblar, llenos de lástima por la pobre Tuga Tuga. Era la primera vez que alguien se atrevía a tratar así al temible Rután, y seguro que el ferocísimo león no tendría piedad de ella.

Muskatá, sin embargo, como no podía morder ni golpear a la tortuga, no tenía otro remedio que seguir rugiendo y amenazando. Pero la loca tortuga seguía riendo, sin hacer caso de las furiosas advertencias del león. En unos minutos, quedó claro que el león no iba a hacerle nada nada de lo que decía, y un atrevido pajarillo se unió a los chistes de Tuga Tuga sobre el león. Muskatá también trató de asustar al pajarillo con sus amenazas, pero tampoco pudo cumplir nada, y poco a poco otros animales se fueron uniendo al grupo de burlones. Finalmente, todos se reían del invisible Rután, llamándole cosas como: "el león que asustaba pero no mordía", "un rey con mucho rugido y pocas nueces" o "el gran león rey fantasma, ése que nunca hace nada"...

Y así acabaron los felices días de Muskatá, la mosca que rugía, que amenazó y mintió tanto, tanto, que cuando llegó el momento de cumplirlo, no podía.

 

 

VALOR DE LA RESPONSABILIDAD

 

 

El payaso descuidado

Cuento para evitar ser cuidadoso
 

Elementos principales

Idea y enseñanza principal

Ambientación

Personajes

Tratar de "apañar" las pequeñas cosas continuamente, termina por no tener apaño cuando menos lo esperamos Un fiesta homenaje Un payaso

 

 

 

 

Había una vez un payaso llamado Limón. Era muy divertido, pero también muy descuidado, y con casi todo lo que hacía terminaba rompiéndose la chaqueta, o haciéndose un agujero en el calcetin, o destrozando los pantalones por las rodillas. Todos le pedían que tuviera más cuidado, pero eso era realmente muy aburrido, así que un día tuvo la feliz idea de comprarse una máquina de coser de las buenas. Era tan estupenda que prácticamente lo cosía todo en un momento, y Limón apenas tenía que preocuparse por cuidar las cosas.

Y así llegó el día más especial de la vida de Limón, cuando todos en su ciudad le prepararon una fiesta de gala para homenajearle. Ese día no tendría que llevar su colorido traje de payaso, ese día iría como cualquier otra persona, muy elegante, con su traje, y todos hablarían de él. Pero cuando aquella noche fue a buscar en su armario, no tenía ni un solo traje en buen estado. Todos estaban rotos con decenas de cosidos, imposibles para presentarse así en la gala.
Limón, que era rápido y listo, lo arregló presentándose en la gala vesido con su traje de payaso, lo que hizo mucho gracia a todos menos al propio limón, que tanto había soñado con ser él por una vez el protagonista de la fiesta, y no el payaso que llevaba dentro...

Al día siguiente, muy de mañana, Limón sustituyó todos sus rotos trajes, y desde entonces, cuidaba las cosas con el mayor esmero, sabiendo que poner un remedio tras otro, terminaría por no tener remedio.

 

VALOR DEL RESPETO Y LA INTEGRIDAD

 

El mago alérgico

Cuento sobre las alergias

Elementos principales

Idea y enseñanza principal

Ambientación

Personajes

Con muy poco esfuerzo y delicadeza es posible ser considerado e integrar a todos, como en el caso de niños con alergia Un pueblo en la época de los magos Un mago y la gente de su pueblo

 

 

 

 

 

Había una vez un mago simpático y alegre al que encantaba hacer felices a todos con su magia. Era también un mago un poco especial, porque tenía alergia a un montón de alimentos, y tenía que tener muchísimo cuidado con lo que se llevaba a la boca. Constantemente le invitaban a fiestas y celebraciones, y él aceptaba encantado, porque siempre tenía nuevos trucos y juegos que probar.

Al principio, todos eran considerados con las alergias del mago, y ponían especial cuidado en preparar cosas que pudieran comer todos. Pero según fue pasando el tiempo se fueron cansando de tener que preparar siempre comidas especiales, y empezaron a no tener en cuenta al buen mago a la hora de preparar las comidas y las tartas. Entonces, después de haber disfrutado de su magia, le dejaban apartado sin poder seguir la fiesta. A veces ni siquiera le avisaban de lo que tenía la comida, y en más de una ocasión se le puso la lengua negra, la cara roja como un diablo y el cuerpo lleno de picores.

Enfadado con tan poca consideración como mostraban, torció las puntas de su varita y lanzó un hechizo enfurruñado que castigó a cada uno con una alergia especial. Unos comenzaron a ser alérgicos a los pájaros o las ranas, otros a la fruta o los asados, otros al agua de lluvia.. y así, cada uno tenía que tener mil cuidados con todo lo que hacía. Y cuando varias personas se reunían a comer o celebrar alguna fiesta, siempre acababan visitando al médico para curar las alergias de alguno de ellos.

Era tan fastidioso acabar todas las fiestas de aquella manera, que poco a poco todos fueron poniendo cuidado en aprender qué era lo que producía alergia a cada uno, y preparaban todo cuidadosamente para que quienes se reunieran en cada ocasión pudieran pasar un buen rato a salvo. Las visitas al médico fueron bajando, y en menos de un año, la vida en aquel pueblo volvió a la total normalidad, llena de fiestas y celebraciones, simpre animadas por el divertido mago, que ahora sí podía seguirlas de principio a fin. Nadie hubiera dicho que en aquel pueblo todos y cada uno eran fuertemente alérgicos a algo.

Algún tiempo después, el mago enderezó las puntas de su varita y deshizo el hechizo, pero nadie llegó a darse cuenta. Habían aprendido a ser tan considerados que sus vidas eran perfectamente normales, y podían disfrutar de la compañia de todos con sólo adaptarse un poco y poner algo de cuidado.


Autor.. Pedro Pablo Sacristán

www.miltalleres.com/juegos/conflicto-telarana.php